En mayo de 2011 se perforó el primer pozo hacia Vaca Muerta. En ese entonces hablar de shale y de no convencionales despertaba más dudas y desconfianza que expectativas. Pero a ocho años de ese hito fundacional la formación ya cuenta con más de 1.300 pozos en producción y se espera que a fin de año alcance los 1.500.

De acuerdo a los registros del ministerio de Energía de la provincia de Neuquén hasta junio se llevaban perforados 1.339 pozos con destino a Vaca Muerta, algunos de los cuales aún esperaban la etapa de fractura y completación para entrar en producción.

Las expectativas en el gobierno neuquino, titular de las áreas hidrocarburíferas, es que a fin de año se alcancen los 1.500 pozos perforados, triplicando así su cantidad en tan sólo cuatro años. “Cuando inicié la gestión en 2015 teníamos 500 pozos en Vaca Muerta y cuando termine el año vamos a tener un nivel de ejecusión de 1.500 pozos en desarrollo”, destacó el gobernador Omar Gutiérrez.

Los cálculos que hace el gobierno neuquino parten del detalle de las inversiones comprometidas en los recientes desarrollos masivos y en los pilotos en marcha.

En el caso de Shell por ejemplo, la firma angloholandesa realizará en este año un total de 40 pozos en sus bloques Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Este (CASE).

El año que viene la compañía proyecta sumar otros 40 pozos, elevar el ritmo a 72 para el 2021 y completar para el 2025 un total de 304 nuevos pozos.

En La Amarga Chica YPF junto a Petronas invertirán 2.336 millones de dólares en sólo cuatro año para realizar antes de diciembre de 2022 un total de 218 nuevos pozos. Este cúmulo se sumará a los 300 pozos que entre este año y el 2023 realizará YPF en lo que denominan como ‘fase 2’ de Loma Campana.

En tanto que ExxonMobil realizará 90 pozos en Bajo del Choique – La Invernada durante los próximos cuatro años y medio.

A estas inversiones ya anunciadas se suman los compromisos contingentes que las operadoras proponen al momento de solicitar una concesión no convencional para explorar Vaca Muerta. En este caso, las 36 concesiones ya adjudicadas marcan que se deberían realizar más de 10.000 pozos, para alcanzar un total de 12.600 perforaciones hacia Vaca Muerta.

Esta cantidad de pozos contempla la actividad en las 36 concesiones a lo largo de los 35 años de plazo que poseen, un período que si bien es extenso representa prácticamente la misma cantidad de pozos que se perforaron en todas las áreas de Neuquén desde el descubrimiento de petróleo hace ya 101 años.