La petrolera YPF registró durante el tercer trimestre del año una mejora de 77.1% respecto a igual periodo de 2018 en la producción de petróleo no convencional, al superar los 100.000 barriles diarios de producción, mientras que la comercialización de gasoil y naftas retrocedieron 5.6% y 1,8% en similar lapso, informó hoy la compañía a la Bolsa porteña.

YPF, en la nota enviada con los resultados del tercer trimestre del año, sostuvo que su Ebitda -que da cuenta de los beneficios antes del pago de intereses, impuestos, depreciación y amortización – ajustado del período alcanzó los $49,3 mil millones, con una mejora de 33,9% respecto al mismo período de 2018; mientras que los ingresos ordinarios ascendieron a $180,4 mil millones (+48,9%) y el flujo de caja operativo ascendió a $60,3 mil (+87,2%).

Por su parte, el resultado neto alcanzó los $18,5 mil millones (+40,3% respecto del mismo período del año anterior) excluyendo el impacto extraordinario del cargo por deterioro del valor de sus activos (impairment) en este período.

En tanto, las inversiones crecieron un 50% en relación con el tercer trimestre del 2018, alcanzando los $41 mil millones.

La petrolera señaló que durante el tercer trimestre del año la producción mostró “un comportamiento estable” y alcanzó 530.000 barriles diarios de petróleo equivalente, sin una variación significativa respecto a igual lapso de 2018, a causa de problemas que tuvo en ciertos activos que representan aproximadamente 2.400 barriles diarios.

No obstante, este nivel de producción representó una mejora de 2,8% frente a segundo trimestre de 2019.

En materia de comercialización de combustibles, en el tercer trimestre del año las ventas de gasoil cayeron un 5,6% y las de naftas un 1,8% respecto del mismo período anterior. En tanto, la compañía aumentó el promedio de utilización de sus tres refinerías, que pasó a ser del 89,9%.

Durante este período, YPF registró un cargo extraordinario neto de impuesto a las ganancias de 31,1 mil millones de pesos en los activos de gas generado por la caída de los precios locales y la expectativa de los mismos para el futuro cercano resultando en un menor nivel de inversiones y actividad, razón por la cual se produjo un deterioro en el valor de los activos (impairment).

Respecto a este último punto, la empresa recalcó que esta provisión “no ha afectado la generación de caja de la compañía”, aunque reconoció que para el futuro cercano esto puede representar un menor nivel de inversiones y actividad, con el consiguiente deterioro en el valor de los activos.