La petrolera Shell avanza a paso firme en Vaca Muerta. La compañía angloholandesa anunció que pasará a desarrollo masivo tres áreas que hasta el momento estaban en etapa piloto. Los bloques en cuestión son Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste.

La compañía proyecta invertir u$s3.000 millones en los próximos cinco años. La intención es pasar de los 12.000 barriles de petróleo por día que producen en la actualidad, a los 20.000 en 2021 y 70.000 en 2025.

“Estamos en una industria en donde cada decisión requiere muchos años. Nuestras inversiones siempre implican riesgos de todo tipo pero tenemos confianza y un compromiso de largo plazo con Argentina”, indicó el CEO global de la empresa, Ben van Beurden, quien ayer se reunió con el presidente Mauricio Macri.

El directivo reveló que proyectan perforar cerca de 300 pozos en los próximos años.

Entusiasmado con el proyecto que avanza en su provincia, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, aseguró que estás inversiones “permitirán duplicar los puestos de trabajo de los 1.000 actuales a los 2.000”.

La empresa provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) posee 10% de las concesiones de los tres bloques. El resto pertenece a Shell.
No obstante, en el caso de Coirón Amargo Sur Oeste, Vista Oil, la fi rma de Miguel Galuccio , también participa con el 10 por ciento.
En la actualidad, hay siete áreas que están en desarrollo en Vaca Muerta, incluyendo las de Shell.

Las otras cuatro son las tres áreas operadas por YPF , Loma Campana, La Amarga Chica y El Orejano; y el yacimiento Fortín de Piedra, de Tecpetrol.

Interés inversor

El inmenso reservorio de 35.000 kilómetros cuadrados, ubicado principalmente en la provincia de Neuquén pero también en Mendoza y en menor medida en Río Negro y La Pampa, despierta un creciente entusiasmo de los inversores dada su capacidad para multiplicar como mínimo por diez las actuales reservas de la Argentina.

Los especialistas proyectan que los yacimientos de Vaca Muerta demandarán en los próximos años entre u$s5.000 y u$s10.000 millones anuales; otros u$s2.800 millones para expandir los ductos; y u$s800 millones previstos para la línea ferroviaria de 700 kilómetros que unirá Añelo (en Neuquén) con Bahía Blanca (en Buenos Aires).

En esta última localidad se sumará la construcción de plantas de licuefacción para exportar gas natural licuado (GNL), lo que requerirá invertir entre u$s2.000 y u$s3.000 millones adicionales.