La petrolera estatal brasileña Petrobras anunció la venta de nuevos activos que incluyen ocho refinerías en Brasil y la red de estaciones de servicio en Uruguay, Pudsa, en el marco de las nuevas directrices de su plan de desinversiones.

Además de la filial en Uruguay y las ocho refinerías, que en total tratan 1,1 millones de barriles de petróleo por día, la mayor compañía de Brasil también venderá su participación en Petrobras Distribuidora, en donde la estatal permanecerá como accionista relevante.

La decisión de vender 8 de sus 13 refinerías y de reducir la cuota de la estatal en Petrobras Distribuidora -actualmente en el 71 % – fue adoptada por el Consejo de Administración de la compañía, según un comunicado remitido al mercado financiero.

La petrolera brasileña se encuentra desde hace varios años en un ambicioso programa de venta de activos, a fin de revertir la severa crisis económica en la que se vio envuelta por los escándalos de corrupción y la caída en los precios del petróleo.

on la venta de las refinerías se «renovará» el portafolio de Petrobras con activos de mayor rentabilidad y se dará mayor «competitividad y transparencia al segmento de refino en Brasil», según la nota.

«Los proyectos de desinversión de las refinerías, además del reposicionamiento de la cartera de la compañía en activos de mayor rentabilidad, permitirán también dar mayor competitividad y transparencia al segmento de refinación en Brasil, en línea con el posicionamiento de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) y recomendaciones del Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade)», sostuvo el comunicado emitido por la empresa.

Las refinerías incluidas en el programa de desinversión de Petrobras en Uruguay son la Abreu y Lima (RNEST), la Landulpho Alves (RLAM), la Gabriel Passos (REGAP), la Presidente Getúlio Vargas (REPAR), la Alberto Pasqualini (REFAP), la Isaac Sabbá (REMAN), la Unidad de Industrialización del Pizarra (SIX) y la de Lubricantes y Derivados de Petróleo del Nordeste (LUBNOR).