El total de subsidios destinados al sector energético cerrará el corriente año en torno a los US$ 5.954 millones, una cifra equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno, por debajo del 3,0% del PBI registrado a fines de 2015.

Así lo resaltó la Secretaría de Energía en el balance que realizó sobre la evolución de los subsidios energéticos durante la actual gestión, que se instrumentaron fundamentalmente a través de la empresa Integración energética Argentina (Ieasa) y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

Según las cifras de la Secretaría el total de subsidios a la energía se redujo de 3,0% del PIB en 2015 a 1,4% proyectado para 2019, integrado este año en un 0,9% para el sector eléctrico y un 0,5% para el gas (natural y GNL) y el GLP.

De esta forma, en los últimos cuatro años, el volumen de subsidios pasó de US$ 18.961 millones a US$ 5.954 millones, con una disminución del 69%, producto de una caída del 68% en electricidad, 61% en gas y 100% en petróleo.

El trabajo de la Secretaría de Energía reseñó que tanto en gas como en electricidad, la disminución de subsidios fue posible por el efecto conjunto de reducción del precio que recibe la oferta y al mismo tiempo un aumento de lo que paga la demanda.

La reducción de los subsidios se concentró especialmente en los dos primeros años de gestión, ya que en los últimos dos los incrementos tarifarios apenas alcanzaron a compensar los efectos de la inflación y de las devaluaciones de 2018 y 2019.

A la par, se destaca que la balanza energética este año va a cerrar equilibrada, con una proyección para 2020 de un superávit superior a los US$ 1.000 millones producto del aumento de exportaciones esperadas de gas y petróleo.