El presidente de la distribuidora eléctrica Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), Carlos Ciapponi, aseguró hoy que el conflicto que la empresa mantiene con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) se resuelve con un «plan de pago».

“La deuda que CALF mantiene con Cammesa es exactamente la misma que los usuarios de la ciudad de Neuquén mantienen con CALF, ese dinero no está en ningún otro lado”, manifestó Ciapponi en una conferencia de prensa que brindó en las instalaciones de la distribuidora.

Asimismo, destacó que CALF “era una de las pocas distribuidoras de la Argentina que jamás mantuvo deuda con Cammesa”.

Sin embargo, señaló que la deuda de dos meses y medio con la Administradora “se debe a que los vecinos no pudieron afrontar los incrementos”, y agregó que es una situación que “viene ocurriendo desde junio del 2018 cuando empezamos a tener dificultades para poder recaudar lo que facturamos”. 

Además, Ciapponi remarcó que “la hidroeléctrica le entrega energía a Cammesa a un valor de 27 dólares y Cammesa nos cobra a nosotros por la energía que sale de acá 71 dólares”.

“Nos obligan a pagar un precio que es absolutamente injusto y además como lo muestra la recaudación de CALF es impagable”, reclamó el presidente de la Cooperativa.

Ciapponi señaló que la solución es “un plan de pago como le han dado al 80% de las distribuidoras, planes a ocho años y con una tasa del 10%”, y consideró que “queda claro que mi presencia es un impedimento grande” para resolver el conflicto.

“Por haber planteado técnica, política y económicamente esta situación más allá de los medios locales es que a nosotros no nos dieron ninguna posibilidad de financiamiento como el resto”, denunció el ejecutivo.

Finalmente, señaló que las de hoy fueron sus últimas declaraciones sobre el tema y que “en la mesa directiva de CALF va a haber capacidad, inteligencia y gente dispuesta a encontrar una negociación con Cammesa”.

Cammesa le reclama a CALF el pago de $ 493 millones (3,6 meses de mora) y advierte que la demora en el pago «pone en peligro al Sistema Eléctrico Nacional», según una solicitada publicada la semana pasada en medios gráficos patagónicos y en otros de alcance nacional.